VOLVEMOS UNA Y OTRA VEZ

payasetes en india.jpg
Ocho horas al solitario volante dan mucho de sí. La cercanía ya de los sesenta invita a un ejercicio cada vez más serio y profundo de recapitulación. En el largo recorrido entre Galicia y Navarra cabe, sin necesidad de calzador, una vida entera. Ojos al frente y su tranquilo asfalto, pero mirada hacia el pasado, he ido listando todas las personas a las que a lo largo de la vida, he causado algún daño con palabra, obra u omisión, sobre todo con verbo alocado e incontenido.
 
He recordado las veces que fui dolor y no alivio, dardo y no gasa. Los kilómetros se sucedían y no paraban de aparecer rostros. En Burgos aún afloraba el sonrojo. La lista era muy larga, excesivamente larga. Al verla completada me ha asaltado cierta pesadumbre. No sé cómo, pero en los años que restan en esta carne, habrá que intentar hacer algún acopio de santidad.

Sigue leyendo

Anuncios

¿POR QUÉ SÓLO HASTA AQUÍ?

22382484_10155068482807379_7261068089511851528_o-1.jpg
 
Amigos catalanes de la órbita soberanista me piden que por favor aclare lo de “rendirse al ultimátum de Rajoy”. ¿Por qué acatar sus condiciones, por qué hasta aquí sí y más allá no? ¿Por qué con la fuerza acumulada no llegar “hasta el final”? Explicaba mi parecer en el anterior artículo “Europa silente”, pero deseo aquí añadir algún argumento.
 
Primero aclarar que no puedo hacer mío ese “final” . Lo he explicado en diferentes ocasiones, pero no me importa repetirme. Estoy en esta apuesta porque creo que la libertad es la primera de las leyes superiores, divinas, que no necesariamente (como bien podemos constatar) de la tierra; porque sin ella no es posible la evolución. Estoy en este jaleo porque, al igual que otros muchos ciudadanos del Estado, consideramos que en España hay un déficit muy importante de libertades y de democracia y que es preciso pujar pacífica y constructivamente por ello. No cabe duda de que Catalunya es valiente vanguardia en esa apuesta. Estoy en el jaleo, con todas las adversas consecuencias que me ha traído, porque considero que Catalunya tiene derecho a decidir su futuro, no porque deseo una Catalunya independiente. No es mi particular deseo.
 

Sigue leyendo

La Europa silente

22448512_10155065281952379_2180311365569407680_n.jpg
Europa calla ahora, cuando la mirábamos con esperanza. Lo hace al igual que en el 36 cuando la necesitábamos para defender la libertad y la democracia, cuando éramos la primera barricada al fascismo entonces galopante. No denunciaremos la Europa silente. Es lo que hay. No da más de sí y hay que aceptarlo. El varapalo no nos hace abjurar de nuestra vocación europeísta. Sigue siendo el espacio más amplio de libertad y derechos humanos en el mundo, pero al día de hoy tampoco puede ir más lejos. No desea crearse problemas con España. Europa no se quiere permitir baile de fronteras. Las quiere estables, tal como ahora se dibujan, sin referéndums que obliguen a sacar de nuevo el siempre incómodo tiralíneas.
Emerge otra Europa menos calculadora y mercantilista que aún tardará en manifestarse, la Europa de los verdes y progresistas, de las gentes solidarias, amantes de la Madre Tierra y mayores cotas de libertad. La Europa de ahora no ha prestado el auxilio que necesitaba la causa de una mayor democracia en Cataluña y el Estado. No ha prestado ni arbitrio, ni mediación, no ha apoyado la justa reivindicación de un referéndum legal, con garantías y pactado.

Sigue leyendo

Catalunya en el corazón (III) / Por el diálogo, por el acuerdo

22281618_10155057341317379_8462762389006154976_n.jpg

Se acaban los días de gloria en la cabaña de madera. He estado esta semana fuera del mundo, en comunión con la Madre. Lejos de la noticia hallé cierta paz que urgía. Ahora hemos de salir de nuevo a la intemperie, allí donde se reúnen ahora todos los vientos. ¿Cómo haremos para caminar erguidos, firmes, dignos, al mismo tiempo que comprensivos y compasivos?

Se acerca una nueva semana convulsa. Se acerca un nuevo reto de ser, por encima de todo, canales de paz, de concordia y hermandad. Toca de nuevo anclarnos firmes en el interior y no ser arrastrados por estos vientos de virulentas emociones.

Sigue leyendo

En favor de un Estado de derecho

estado-de-derecho2.jpg

Lo afirmo con genuina aspiración, con corazón en mano. Quisiéramos ser súbditos de un Estado de derecho, con garantías democráticas, con separación de poderes… Lo afirmo con sinceridad y pena: no es nuestro caso. No estamos por la Calatunya separada e independiente, pero sí por la consolidación de las libertades. Catalunya es el detonante que abre la crisis imprescindible. En estos momentos Catalunya es vanguardia, punta de lanza en la consecución de un verdadero Estado de derecho. El desenlace de la crisis comienza a ser traumático, pero no les han dejado alternativa.

¿Ideales o figura?

grunen.jpg
Las próximas elecciones generales alemanas tienen su evidente interés añadido. No en vano Alemania marca tendencia en la política del viejo continente, no en vano muchos ven en las urnas del 24 de Septiembre la oportunidad de relevo de la canciller. La disyuntiva está servida entre la fidelidad a los ideales o el apoyo a la figura, a la mujer brillante, valiente, al tiempo que controvertida. Más allá de lo pasajero, por más que el mandato de la dama se prolongue, nos debemos a nuestros ideales y por lo tanto compromiso prioritario con la Alemania verde y solidaria de cara a sus ya cercanos escrutinios. Quisiéramos un avance de “Die Grünen”. Este movimiento habla por nosotros, por nuestros sueños. Lo viene haciendo desde hace ya mucho tiempo de forma seria y eficaz. “Die Grünen” son además el corazón de todo el movimiento verde europeo.

Sigue leyendo

Rencores caducados

21314809_1836176156399444_4625193146193196239_n.jpgGolpean nuestros oídos desacostumbrados los cañones que burlaron el pasado. Un humo denso inunda el ajado lienzo de la memoria. El griterío de la población despavorida se cuela entre los estallidos del ahora. Sólo el ensordecedor estruendo de esos cañonazos es capaz de abrir las puertas del averno antiguo, de transportarnos al horror del momento; sólo las velas y los cantos son capaces de sugerirnos el caro interludio de la paz.

Siempre recordar. Somos porque fueron y fueron con valor, con confianza y heroísmo. Gozamos de este presente, porque se armaron de fuerza. Gozamos de ciudad porque no se derrumbaron ante las cenizas, porque decidieron en una cercana Zubieta reencontrarse con el futuro. ¿Qué hacer con el saqueo antiguo, con la ignominia de otrora? Seguramente seguir la senda de nuestros mayores. Cargados de fe y esperanza mirar siempre hacia adelante.

Sigue leyendo

Corona en apuros

21105604_1827336887283371_400677267014291337_n.jpgYa en palacio el monarca resoplaría con alivio. Había que tener valor para recorrer esas largas, concurridas e incómodas avenidas, para mantenerse firme e inalterable durante todo el trayecto a pesar de los abucheos, fuertes pitadas y gritos de agravio. Él lo tuvo. Había venido a sumar su corazón al dolor popular, a sumar su voluntad a la firmeza ciudadana y sin embargo el “Fora, fora” se hizo por momentos atronador.

Seguramente no era el momento, ni las circunstancias adecuadas para expresiones de esa índole. La repulsa al terror y la imagen de unidad frente a la barbarie eran urgentes y nítidos objetivos que no dejaban espacio a manifestaciones colaterales, de otro orden, sin embargo las calles de Barcelona fueron expresión de un fuerte rechazo a la Corona.

Sigue leyendo

Socialismo sin “ricino”

15235614_10154150009712379_8336932082088193612_o.jpgCaducaron sus revoluciones como caducan los vinos que no se mantienen frescos, como se enmohecen las casas que no se airean, como se agrieta la tierra que no se remueve… Nada nos dicen los líderes que hablaron en la Plaza de la Revolución en la despedida de Fidel Castro. Sus palabras no nos dan alas, sólo son lastre de munición para el soldado que ya se jubiló, que ya no somos, ni deseamos ya más ser… Nada nos dice esa perpetua llamada a la trinchera. Ante la multitud congregada, sólo hombres mentando enemigos que no ceden, glosando guerras que nunca se acaban…; sin embargo aquí, a este lado del mar inmenso, nuestras mujeres ya nos escondieron las armas donde jamás las encontraremos. Hace ya muchas lunas que nos susurraron dormidos que la batalla si no es florida, sin violencia está para siempre perdida.

¿Cuándo nos llamarán para construir en libertad? No nos ilusiona el bloque bolivariano. Se pudieron levantar contra el oprobio, contra el abuso y la explotación en su día, pero han instalado nuevos dominios. Sólo cambiaron el color de las paredes y fachadas. Aún no ha amanecido, por lo menos no vemos su radiante sol iluminando para todos.

Sigue leyendo

Él también descanse en paz

fidel...jpg

Nosotros no podemos decir “hasta siempre comandante”, porque siempre es un horizonte de libertad, no sólo de justicia; un mañana en el que entraremos y saldremos de las islas a voluntad; en el que nadie nos retendrá en el trópico, en el que nadie nos perseguirá por las ideas que broten de nuestros adentros.
 
No podemos decir “hasta siempre comandante” por más que no se nos haya enfriado la sangre revolucionaria, por más que el atropello y la injusticia nos sigan sublevando, por más que sigamos caminando por nuestras particulares y Maestras Sierras, alertas siempre en nuestras atalayas, en nuestras salvajes y amenazadas Bahías de Cochinos…
 

Sigue leyendo

Descanse en paz

image.jpg

El mero cambio de dimensión de por sí a nadie ennoblece. Dice la sabiduría sin tiempo que si emprendemos un largo viaje, ya en destino no seremos ni mejores, ni peores personas que cuando lo iniciamos. Igualmente si dejamos el cuerpo y nuestro alma remonta vuelo hacia las moradas espirituales, ya en destino no seremos tampoco personas diferentes, seremos el mismo ser, con nuestras mismas virtudes y defectos. A uno y otro lado del velo gozaremos del mismo nivel evolutivo.

El corazón que se detiene no cambia de repente a su dueño, él es el mismo que cuando el vital músculo latía. No deberemos por lo tanto endiosar a quien abandona vestidura de carne. Sin embargo algo muy diferente es procurar siempre el acercamiento humano.

Sigue leyendo

Remendar sociedad

15156820_10154134795617379_7482991486028995341_o.jpg

Al otro lado de nuestra querida Urbasa, del inmenso hayedo ya casi desnudo que se empiezan a cargar de nieve, se encuentra Alsasua. La “capital” de la Sakana está en todos los medios de comunicación. Hablan éstos, sobre todo los que desconocen la cotidianidad y gustan de funcionar a base de barato titular, de una convivencia rota. Yo no lo creo, por más que sí que haya necesidad de algún remiendo. Tienen mucha responsabilidad esos medios en sobredimensionar un acto absolutamente deplorable, pero que representa más el estertor de un pasado convulso, que el exponente de una brecha insalvable.

En realidad por todas partes estamos cosiendo las relaciones, por todas partes estamos pidiendo hilo para sanar las heridas que dejan las confrontaciones sociales de todo tipo. En EEUU los grandes colosos de la informática son seguramente los que más original y acertadamente han tirado estos días de ese hilo restaurador de la convivencia. En eso se acercó la Navidad y ante el inmenso abeto, ante ese urgido y luminoso “totem” de la esperanza, se esfuerzan en amalgamar una sociedad que ha quedado fragmentada tras tan dura carrera electoral (anuncio de Apple).

Sigue leyendo

Obama

15036619_10154094510222379_116568181004514104_n.jpg

 

Cuando se levanten muros en mitad del desierto y la nada, cuando a las puertas del médico pregunten por la cuenta corriente, cuando los costosos acuerdos contra el cambio climático de París sean papel mojado, cuando la Tierra nuestra Madre vuelva a estornudar, cuando los hermanos sudamericanos, musulmanes… deban de ir en masa a los grandes almacenes a comprar maletas, cuando el improperio sustituya a la mesura, el ataque a la voluntad integradora, la amenaza a la diplomacia, cuando Cuba, Irán… vuelvan a ser antojadizos enemigos y se engrasen las lanzaderas…, entonces nos acordaremos de ese presidente de color al que tan poco apoyamos, al que llegamos a vilipendiar, al que negamos el merecido honor de Nobel de la Paz. A menudo sólo la sonada ausencia es capaz de delatar el error antiguo.

No todo estaba perdido…

14786897752150 copia.jpg

¿Quién dijo que todo estaba perdido…? En las horas más difíciles venimos a ofrecer nuestro corazón, nuestras manos, nuestra fe, nuestra esperanza… Nunca pensamos que el luctuoso titular de “Trump presidente” osaría ocupar una tormentosa mañana nuestra pantalla.

Pienso en los contextos de crisis y conflictos donde la diplomacia sostiene delicados acuerdos como en Irán. Pienso en ese pretendido e ignominioso muro del Sur donde la nada arenosa, la valiente osadía y la alambrada. Pienso en las minorías, en los hermanos musulmanes, homosexuales, “ilegales”…, pienso en quienes en medio del apuro echarán mano al bolsillo y se encontrarán sin seguro médico…; pienso sobre todo en la Tierra nuestra Madre que no tiene boca, ni voto, ni manos para llevar pancarta, ni piernas para patear, ni estómago para dejar de comer en señal de desacuerdo. Pienso en Quien nos nutre y nos sostiene de nuevo devuelta a la condición de simple objeto de explotación y depósito de contaminación y basuras. Los acuerdos de París contra el cambio climático ya son cuestionados desde las filas del magnate. Hay quienes a duras penas aún pueden esperar, pero la Tierra era precisamente la que necesitaba más apremiado tratamiento.

Sigue leyendo

Cal muerta

14725661_10154032306507379_6658530581086013787_n.jpgCada tramo próspero, feliz de la historia se sustenta sobre una base de sana convivencia y mutuo perdón. No es posible edificar un mañana grande sin sólido cimiento de reconciliación. De eso sabemos algo las dos España que convenimos en el difícil, exigente, pero siempre necesario abrazo. El abrazo de los setenta debiera perpetuarse. No es nostalgia del “espíritu de la transición”, es convencimiento de que la cultura del acuerdo ha de extenderse y renovarse cada día. No es que la transición fuera modélica, es como mejor lo supimos hacer. No debiéramos perder memoria de los abrazos. Tendremos que renovarlos, mientras que la convivencia no se termine de armonizar.

Sigue leyendo

Monstruos

14543787_10153999252887379_1384357118407837735_o.jpg

No dormiremos tranquilos la noche del cinco de noviembre. No podemos. Hay un monstruo a las puertas de la Casa Blanca. No sabemos cómo ha saltado todos los obstáculos, cómo ha podido llegar hasta ahí, pero el caso es que está a su vera, aguardando el asalto final. Puede ser el siguiente presidente de los EEUU. Ya hay otros monstruos a la cabeza de las más poderosas naciones. Al frente del Kremlin hay otro monstruo que ni le tiembla la mano al ordenar día a tras día el bombardeo de las mujeres, lo niños y ancianos de Alepo…

Como es arriba es abajo. Han vuelto los tiempos de los monstruos e indudablemente nos tendremos que preguntar por nuestra falta de humanidad, por nuestro coeficiente de barbarie en sangre. Si fuera han llegado tan lejos, si se pueden hacer con los resortes del poder mundial, ¿qué nos habrá sucedido por dentro?

Sigue leyendo

Alepo olvidada

14559981_10153978567097379_2109040207790458995_o.jpg

Siempre hay que temer de los mandatarios que quieren hacer “grandes” a sus naciones. Trump así lo quiere, Putin ya lo está haciendo… “Make great America again” es su lema fundamental de campaña. Con él desea encandilar a los americanos que aún no han digerido Vietnam y que desean sumar nuevas “victorias” imperiales. El problema de los populismos nacionalistas, hoy lamentablemente tan en alza a uno y otro lado del Atlántico, es que quieren hacer “grandes” a sus naciones a toda costa, aún a costa de un terrible sufrimiento ajeno, aún a costa de ciudades destrozadas y población civil masacrada… Esa es la “grandeza” de Putin. Hay un pueblo mayoritario que gusta de esa exhibición de músculo belicista, no importa a quién aplaste la maquinaria, no importa para qué se utilice el poderío. Rusia no se entera o ha perdido el alma. Rusia ha perdido la memoria o ha perdido la dignidad, la memoria de cuando eran ellos los que estaban bajo las bombas, de cuando eran sus madres las que sollozaban…

Sigue leyendo

Paz para Siria

with.jpg¿Qué haremos con tantas ruinas bajo los drones? ¿Cómo evitar mañana tanta destrucción sobre la tierra? ¿Cómo tornar ese panorama desolado para siempre historia? ¿Cómo legar una Tierra entera en paz a las nuevas generaciones?

Pudor de jugar con las olas, de tirarme en la arena aún templada, de correr feliz por la orilla, pudor de no poder detener tanto odio; pudor de maravilloso día de tardía playa cuando la guerra… Los dictadores son fruto de nuestra inconsciencia, los Al Asad son consecuencia de nuestra conciencia no madurada. ¿Cómo impedir que nuevos criminales lleguen a la jefatura de las naciones del futuro? ¿Qué podemos hacer por la paz a la vera de estas rabiosas mareas de Septiembre? Pregunto a la ola fresca, poderosa, a la mar brava…

Si ese dron no hubiera volado sobre esas ruinas, si no nos hubiera mostrado la gran ciudad convertida en polvo y esqueletos… ¿Qué podemos hacer para que nadie vuelva a destruir ninguna ciudad y sus escuelas y sus hospitales y sus esperanzas; para que nadie vuelva a bombardear una población indefensa? ¿Qué podemos hacer desde nuestras arenas y playas, desde nuestros pueblos y ciudades para evitar nuevos Alepos? Pregunto al Cielo inmenso y sagrado; te pregunto a ti, mi querido/a hermano/a…

Ceder las riendas

 

5411_l.jpg

No deseo un gobierno del Partido Popular. Pierde la Madre Tierra, pierden las libertades, pierde la neutralidad del poder judicial, la independencia de los medios de comunicación públicos, pierde el derecho de los pueblos a decidir sobre su futuro… Perdemos en limpieza y transparencia de la administración…, pero el PP es la lista más votada y quienes dicen abanderar progreso no logran aunar corazones y voluntades.

Fuera sólo ven lo que somos. No hay que temer al desnudo. No nos debiera preocupar la imagen de España en el exterior, sino inquietar las dificultades de nuestros líderes para alcanzar acuerdos. Dice mucho de nuestros recelos para unirnos más allá de nuestras diferencias en pos de objetivos compartidos. Si no es posible aunar esfuerzos y votos en favor de la otra España posible, habrá que ceder las riendas a los de siempre. Así hasta que primen los valores e ideales sobre las marcas y los intereses partidistas, así hasta que, la importante porción de ciudadanía que desea iniciar una etapa diferente, deje a un lado sus diferencias y apueste por la unidad, no frente a nada ni nadie, ni siquiera frente a los populares, sino unidad por las correctas y generosas relaciones humanas, por la Tierra y la solidaridad, por el futuro y las nuevas generaciones.

Sigue leyendo

Turquía en nuestros corazones

simbolo_paz_turquia_turkey_peace_turkiye_pegatina_redonda-r3e7f6134a40147a39bc261441c5016ab_v9waf_8byvr_512.jpg

Nadie dice que esos vuelos rasantes fueran acertados, que los tanques en las calles de Estambul y Ankara fueran oportunos, que los militares debían haber salido de los cuarteles y paseado los asfaltos… Adolecemos de información clara sobre las intenciones de los golpistas, pero todo apunta a que los soldados y los generales que se alzaron, lo hicieron impulsados mayormente por un deseo de restitución democrática. “Alá es grande”, pero Alá y sus seguidores frenan a los tanques que habrían salido a las grandes alamedas buscando libertad.

Al grito de “Allāhu akbar” se apaga por ahora en Turquía el deseo de instaurar un régimen menos corrupto. En el nombre del mismo Dios se pide la muerte de quienes han protagonizado la asonada. Marx nos volvió a confundir. El pueblo que corta cabezas en medio de modernos puentes, que clama en las calles de Estambul la vuelta de la pena de muerte, no es ningún agente de progreso y de emancipación. El pueblo que sostiene parejos regímenes autoritarios en Rusia y China, por poner el ejemplo de grandes y cercanas naciones, no es precisamente vanguardia. La única vanguardia la constituye la ciudadanía concientizada, cultivada, portadora de valores y liberada de sus pulsiones más primitivas.

Sigue leyendo

Siempre esperanzados

la-esperanza-flor-crece-en-medio-de-sequedal-1.jpg

Trump definitivamente candidato a la presidencia de los EEUU; Erdogan llevando al extremo la venganza, deteniendo o dejando en el paro a toda voz crítica; Inglaterra rompiendo amarras con Europa… La noche cabalga rauda, desbocada y hemos de estar unidos. Las tinieblas se ciernen y hemos de mantenernos firmes en la Luz que nos habita.

Seguramente todo esto estaba en el Guión. No sé qué astros se han cruzado allí arriba en los Cielos, qué posos se dibujaron en el café de esta testaruda mañana, cargada de tormentas. Los rayos aún no descargaron toda su ira y su pasado, pero ni por un segundo habremos de perder la esperanza, el noble anhelo del Alba, la certeza de un mundo nuevo en justicia y libertad, en paz y fraternidad.

Sigue leyendo

Tras el 26J

Tristes números los de hoy a la noche. Aleteo de las gaviotas blancas sobre un escenario sin muda. ¿Cuánto miedo tiene este país en sus entrañas, cuánto miedo acumulado? Miedo al futuro, al cambio, a lo diferente, a la renovación, a las coletas, al color, a la Vida… Pánico al osado morado, pero también al inofensivo, al “correcto” naranja.

La piel del toro volvía a ser azul. Casi me olvido de guiñar a la noche estrellada. Ahora que estábamos soñando ese futuro sin tanta corbata al cuello, sin tanta parálisis en la conciencia y osamenta ¿Hasta cuándo los de siempre con las riendas en sus manos? No decaiga. Mañana saldrá el sol y seguiremos trabajando. Otro mundo sigue siendo también esta noche posible.

Sigue leyendo

“Podemos”, Lula y otras rosas mojadas

10497410_10203148730377147_7533620944344941264_oDemasiadas veces hemos soñado que la hora era llegada y sin embargo nunca terminaba de amanecer. Ahora sabemos que la hora tardará en llegar fuera. Alborea sólo cuando maduran y adquieren conciencia todos los adentros.
“Podemos” se desangra y Lula da Silva es acusado de corrupción. Todavía me acuerdo de la alegría de cuando aquel tornero se hizo presidente de un Brasil poderoso y emprendió su cruzada contra el hambre… Temprano se arrugaron las rosas y sus revoluciones. Pareciera que los iconos se hubieran puesto de acuerdo para declinar. Quizás esa caída era necesaria para terminar de enterrar la ideología y rescatar al humano y los valores de pureza y entrega. La culpa es nuestra y de cuando empezamos a correr detrás de las banderas rojas y moradas. La culpa es nuestra y de la sobrecarga de esperanza que depositamos en quienes revolucionan fuera, pero no se deciden a hacerlo por dentro.

Sigue leyendo

La pelea agotada de Otegi

12779087_10153464622147379_4939931215294272515_o.jpg
Hemos escrito muchas letras pidiendo la libertad de Arnaldo Otegi, encerrado durante seis años y medio por el “delito” de su importante contribución a la paz en el País Vasco. Nos alegramos de que el líder independentista esté con los suyos, fuera de una prisión en la que nunca debió haber entrado. Sonreímos con él, sonreímos porque la sonrisa es la mejor respuesta a la contrariedad, a la dificultad. Sonreímos pero no vamos a pelear, como él también nos recomienda, no vamos a ganar por lo menos sobre nadie, si es caso sobre nosotros mismos.
La prisión no ha agotado en el incombustible líder abertzale las ganas de pelear. Desde las puertas de la prisión llama a seguir la batalla, como si la sombra hubiera sido en balde, como si sólo hubiera sido un paréntesis. Dejando a un lado el hierro y el plomo, insisten que hay que seguir batallando. La salida de Otegi tiene ese sabor contradictorio. Nos alegramos de que uno de los últimos presos de conciencia salga en libertad, pero echamos en falta una autocrítica que llegue hasta el final, por supuesto que vaya acompañada de una exigencia de disolución de la organización violenta. Dada su autoridad moral en el entorno radical abertzale, esa exigencia no caería en saco roto.

Sigue leyendo

Amaneceres sin bombas…

12791085_10153456142052379_6270832449825166452_n.jpgVengan en tropel, cabalgando, todos esos amaneceres sin bombas, todos esos soles sin sangre, todas esas humanidades sin ira… Nuestro aliento sigue detenido, nuestra esperanza en vela, firme, insobornable. ¡Somos Siria, esa misma que hoy que asoma del refugio, se agarra al punto de luz y bendice la Vida!

Así no “podemos”…

12778732_10153466374517379_6408665657137289885_o.jpg
Las verdades caminan solas, se bastan con toda la fuerza inconmensurable que llevan dentro. No necesitan malas compañías. No requieren del rencor, la ira, menos aún de la falta de respeto o el insulto. El debate bronco que tuvo lugar ayer en el Parlamento no tiene que ver con nosotros. Temprano se nubló la primavera, temprano madrugó el desencanto. La fuerza en la que habíamos depositado ciertas dosis de esperanza, en su primera gran alocución nos ha, en gran medida, desilusionado.
Me resisto a creer que lleváramos tanta ira dentro, tantas ganas de desahogarnos en medio de ese templo sagrado de la voluntad popular. Así “no se puede”, así “no podemos”… La nueva política es fondo, pero también son formas. Elevar la voz no da más razón, faltar a adversario contribuye a crispar el ambiente, no a hacer progresar ideales. Hay cosas que sólo Pablo Iglesias las puede decir con oportuna claridad, con encomiable visión, por ejemplo que es buena noticia que Otegi deje la sombra, que en Catalunya han de ser los catalanes los que decidan su futuro, que las identidades diferentes demandan una estructura confederada, que las grandes fortunas deben al erario público mayores impuestos, que el mérito, la capacidad de servicio y por supuesto el apoyo popular son las razones para ocupar la jefatura del estado, no la sangre… Pero no basta tener razón, hay que saber pasearla, con amabilidad, con respeto, con civilidad.

Sigue leyendo

Estamos volviendo…

12742845_10153435747387379_4643687373293760371_n.jpg
Nuestra limitada conciencia no daba para más. Aún estábamos a merced del péndulo y su ley para inconscientes. Él nos sacó del debido centro, nos empujó a los cándidos brazos de la revancha. Simplemente no lo supimos hacer de otra manera. Habían gobernado siempre los ricos, los poderosos. Fue hace ochenta años cuando llegamos al poder, cuando empezó a salir el humo de las sacristías, cuando nos tomamos demasiada justicia por nuestra mano.
Fue hoy, 16 de Febrero, justo hace ochenta años cuando los desheredados alcanzaron las alfombras, cuando salimos ufanos a las calles blandiendo las banderas, unas negras, otras rojas, del victorioso Frente Popular. Aún no podíamos ir mucho más allá de lo que dictaba una infantil emocionalidad cargada ideales, lastrada de rencor. La historia es una ciencia sagrada sobre la que nos habremos también de volcar. Conviene hacerlo al cumplirse los ocho decenios. Difícilmente podemos construir un mundo nuevo, si no aprendemos de nuestros errores. Apenas duró cuatro meses la utopía, apenas alcanzó el verano aquella primavera del 36.
Estamos volviendo. Somos herederos de los vencidos, de los custodios de los sueños. Somos memoria de los que nacieron temprano, de los que todo lo dieron por las nobles aspiraciones de entonces. Adoquín tras adoquín estamos deshaciendo las barricadas, aventando las barreras. Somos los que blandimos la banderas rojas y negras por las calles de Madrid, por todas la calles de España, los que venimos a enterrarlas. Somos los que ya no tienen enemigos, los que estamos ahogando las revanchas, los que reúnen las voluntades, los corazones diversos para construir por fin una Tierra en la que hay sitio para todos/as. Somos los que salen al paso de los colores diversos, de las clases y condiciones diferentes para dar por fin vida a un mundo nuevo y fraterno.

“Sonreíd que vamos a vencer”

12747400_10153448216892379_3219774049748384141_o.jpg

La sentencia esperanzada siempre nos devolvía a una segunda juventud. Cada vez que leía la frase algo en mi interior se despertaba. Bien es verdad que la, tan recurrida como desfasada batalla, ahora se reciclaba. La figura del enemigo comenzaba felizmente a desdibujarse y la mira artillera a tornarse más y más hacia uno mismo.

Necesitamos victorias amables, sin restos de plomo. Despierte la sonrisa con otra suerte de victoria más permanente. Vamos creciendo y la auténtica batalla se va convirtiendo en más íntima. La verdadera batalla toma su centro, el verdadero desafío de hacer aflorar en nuestro interior más compasión y comprensión, hasta que llegue el momento de que no quede ya ningún enemigo fuera. Ya no vencemos sobre nadie, cada vez más la victoria es un retirar adversarios de nuestro campo de batalla, en todos los órdenes, en todos los ámbitos. ¿Y si la victoria en realidad fuera un expirar de la ira, un agotamiento del rencor, una la desaparición de todo contrincante? ¿Y si el vencer fuera sobre nosotros mismos y nuestra dificultad de abrazar al otro que nos ha herido, que nos agredido? Siempre he pensado que ésa es la victoria más difícil, por ello me consta que es la verdadera. Ahítos de la batalla ahí fuera, comenzamos a comprender que la verdadera batalla era la de intentar amar cada vez más impersonal, más universalmente. Aspiramos por lo tanto a no ser beligerantes contra nadie. Esa creciente merma de adversarios no implica sin embargo merma en la firmeza en la defensa de principios y valores.

Sigue leyendo

Por una cultura del acuerdo

34ce09751f7e307c5002542a834cdb93.jpg
Como es arriba es abajo. La ciudadanía tenemos la clase política que nos merecemos. El espíritu del individualismo y el partidismo sigue aún ganando la partida al espíritu del compartir y de la cooperación. El pasado no acaba de ceder y el futuro aún no termina de nacer. Deseamos sepultar el bipartidismo, pero nos falta aún tradición de pacto. Adolecemos de cultura de diálogo y encuentro, por eso tenemos aún, a estas alturas, un gobierno en funciones. Nadie se quiere entender con nadie, nadie quiere ceder. Nuestro ahora de ingobernabilidad es el reflejo de nuestra dificultad de acordar. La historia nos empuja hasta este aparente callejón sin salida, hasta este panorama de falta de flexibilidad y generosidad. La historia nos lleva hasta este presente en el que, no sólo las dos, sino todas las Españas están obligadas a entenderse.
¿Cuántas veces el otro, el diferente incluso el adversario acercan su parte de verdad, de luz, incluso de complemento, de lo que precisamente nos faltaba? La realidad clama entendimiento. El mapa político heterogéneo demanda puentes y sin embargo llevamos más de dos meses desayunándonos con titulares de mutuas e incesantes descalificaciones. Cede el pasado de mayorías absolutas y sin embargo se urden todo tipo de maniobras para alcanzar el máximo poder sin pacto alguno y por lo tanto sin la representatividad suficiente. Las líneas rojas prevalecen sobre las voluntades de necesarios acuerdos. Sí, hay líneas rojas, pero las menos, sólo las que afectan a la salud de la propia democracia: la corrupción y la merma de libertades. Por un lado, el afán de lucro, ya personal, ya partidista, no puede tener cabida en la política. En ese sentido, no pone fácil el acuerdo la formación gobernante, que tanta corrupción, a lo largo de tantos años, ha permitido entre sus dirigentes. Por otro lado a una democracia que se quiere madura, ningún partido le debiera poner ni peros, ni condicionantes. La aceptación de un referéndum, lejos de ser problema, debiera de ser exponente de salud democrática.

Sigue leyendo

Defender la esperanza

No es sólo lo que individualmente queremos, es lo que colectivamente estamos en condiciones de alcanzar. No sólo es nuestro anhelo, es el que está dispuesto a sostener el conjunto de la población. No es nuestra arcadia, es la que puede soñar y contornear un pueblo al caer la noche, al expirar un ciclo. Cuando los “amigos del rifle” aceleran su paso; cuando el racismo, la xenofobia y el más barato populismo se colocan a las puertas del poder de la nación más poderosa de la tierra, deberá surgir cuánto menos alguna reflexión.
 No nos arrepentimos de ninguna de la múltiples ocasiones en que, a lo largo de los últimos ocho años, salimos al paso en defensa de Barack Obama. Aún con todas las carencias y errores, ha sido tractor de progreso y evolución. Siempre desaconsejamos arremeter contra esa esperanza, tibia, moderada, pero esperanza, al fin y al cabo que el primer presidente de color de los EEUU ha representado y aún representa.

Nunca llegue Donald Trump a la Casa Blanca, nunca alcance el gobierno de la nación pionera en libertades y derechos humanos, pero si remotamente llegara a poner allí un pie, recordemos que a la esperanza, albergue en su seno más o menos fuego, nunca se le dispara; a la esperanza, siempre se le defiende, siempre se la apoya…