Camino Inglés

¡Oh Dios de verdad, en el silencio de este día peregrino que nace, sólo te puedo ofrecer mis pasos torpes y mis ojos maravillados, horadados por tu Presencia. Sólo te puedo ofrendar mi mirada envuelta en hojas de otoño, en follaje siempre agradecido.
Que más pedir si no que esos ojos puedan seguir rodando bajo el sol y la lluvia, en el bosque y en el asfalto, en la dicha y en el infortunio.

* A partir de un poema- oración de Lanza de Vasto.


Ferrol – Pontedeume
Antiguamente muchos de los peregrinos ingleses, irlandeses y provenientes de los Países Bajos que iban a la ciudad del apóstol, venían en barco. Desembarcaban en El Ferrol para después dirigirse a pie hasta Santiago.
A esta vía se la denomina hoy “El Camino Inglés” y está cobrando mucha importancia en los últimos años. Hoy he hecho la primera etapa hasta Pontedeume, bueno hasta 6 kms antes de esta bella villa junto al gran río. Se me echaba la noche y muy a mi pesar, tuve que hacer dedo para llegar al albergue. Es una etapa bastante urbana pero con el aliciente de la ría durante mucho tiempo a la vera. Mañana, si Dios quiere, Betanzos.

Pontedeume – Betanzos
Todo lo engulle, todo lo iguala, somos los hijos de la niebla. De ella venimos y a ella volvemos. Entre una y otra niebla habremos de ser luz.
¿Qué tiene la niebla que a todos nos confunde, que con todo nos confunde? ¿Qué tiene la niebla que nos saca de este mundo? Nos aúpa, nos levanta y nunca sabemos dónde nos lleva. Cada vez nos deja en medio de una historia, de un cuento diferente, de una fantasía que no habíamos concebido. Es un regalo pasear la niebla, nos devuelve al tiempo en que éramos menos materia.
Si el mundo os pesa y por un momento queréis escapar de él, no bebais, no flitreéis con la droga, penetrad la niebla…

Betanzos-Hospital de Bruma

Caminar nos conecta con nuestra esencia, también con nuestra fragilidad, nos planta ante nuestras inseguridades. No sabemos nada de los futuros pasos. No sabemos con qué nos encontraremos, dónde comeremos, dónde descansaremos… , dónde incluso desfalleceremos.
Ningún paisaje permanece y menos aún quienes lo modelamos y caminamos. Caminar nos devuelve la noción de existencia pasajera, nos ayuda a tomar conciencia de la impermenencia. Todo cambia y las hojas doradas se descuelgan, se dejan caer y sembrar para que nunca lo olvidemos.
Hay que crear hogar, pero también hay que saber, siquiera por unos días abandonarlo y así salir a los caminos alfombrados de Otoño, al encuentro de los vientos y sus azares. Paso a paso reencontraremos creciente seguridad y paz. Cierta brújula sin peso, ni metal señalará celeste Santiago, horizonte más verdadero.

Hospital de Bruma 28 de Octubre de 2019

Hospital de Bruma-Sigueiro

¿De qué sirve invertir en paz para después derrocharla en el primer contratiempo? Es de vuelta al mundo donde es preciso ser firmes valedores de esa paz…
El albergue era ayer un inmenso tenderete con la ropa mojada de los peregrinos por todas partes. El piloto rojo encendido de las calefacciones eléctricas auguraban una noche complicada. La sauna estaba asegurada y así ha resultado: alta temperatura en el dormitorio común aderezada además con potentes ronquidos y con incansable movimiento del compañero de la cama de abajo. Esto es el Camino. Ante ese panorama el reto por supuesto de no enfadarse. Eso es el Camino, a veces las noches en los refugios pueden ser más duras que las inagotables jornadas caminando.
No había escapatoria, no había cuarto de lavadora en el que tan a menudo me refugio con mi aislante, huyendo de esas noches complicadas. En esas noches será preciso poner a caminar paciencia y espíritu de comprensión. Las noches pueden ser también bellas, aunque no logremos conciliar el sueño. Una vez más la clave en el interior. Las noches pueden servir para meditar, reflexionar, agradecer, rezar… No son necesariamente para volar lejos a caballo del sueño.
Algún roble acoga a lo largo del día el descanso que no permitió el albergue. De cualquier forma, el “gloria” no debe enmudecer, ni la sonrisa apagar. Esto es el Camino. En tu casa ya tienes silencio, aire y paz, pero hemos venido también a pasear esos albergues axfisiantes, a encarar situaciones que nos incomodan que demandan de nuestro interior una actitud más compasiva, que nos exigen aflorar lo mejor de nosotros mismos.
Si en verdad soy instrumento de Su Paz, no me puedo enfadar con los estentóreos ronquidos. ¿De qué sirve toda la paz acumulada a lo largo de 24 kms., si después la dilapidas en la primera noche que encarna desafío?

Sigueiro 29 de Octubre de 2019
www.koldoaldai.org

Sigüeiro-Santiago de Compostela

En esta ocasión ha sido por el trazado inglés, pero en realidad hemos llegado hasta Santiago por todos los Caminos. Lo hemos alcanzado a través de todas las vías, pero la espesa niebla esconde aún las torres de la Catedral de adentro.
Muchos otoños nos vean pasar con mochila y bordón con propósito de superación interna. El júbilo, la licenciatura del alma no se contenta con flechas amarillas. Me acercaré al mesón a reponer fuerzas. Hay que seguir avanzando senda adentro…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s