Vulnerables

El sentimiento de vulnerabilidad nos acerca al Alma. No hay nada que sea más importante que acercamos a nuestra Esencia. La vulnerabilidad tiene a bien revelarnos nuestra verdadera identidad, nos aproxima a lo que realmente somos. Hace caer nuestras capas más superfluas, nos familiariza con nuestra Real Presencia.

La vulnerabilidad ralentiza la vida de fuera y sin embargo acelera la de dentro, acelera los procesos interiores. Es importante reconocernos vulnerables, pues así nos estamos acercando a la Fuente que nos habita, que todo lo habita. Reconocernos vulnerables, no es reconocernos heridos. Nada, ni nadie nos puede herir, sólo nosotros mismos. Cuando reconocemos que nada externo nos hiere, es que hemos iniciado ese Sendero que ya no tiene vuelta atrás, ese Sendero al que nos entregaremos en cuerpo y alma durante vidas.

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Tú puedes descansar

Volveremos. La Aurora necesita un poco de todos nosotros. Sólo un respiro, sólo un tomar aire, siquiera con la ayuda de mascarilla. Volveremos a sumar con los/as que suman, a cantar con los que cantan, a construir con cuantos construyen silentes un mundo nuevo y fraterno en todos los continentes, en todas las geografías.

Si Dios quiere aún atraparemos verano. Volveremos a reír y llorar, a amasar y regar, a a escalar y volar… Volveremos, el Cielo siempre por delante, para las dos importantes citas que nos aguardan, campamento de conciencia (www.pirinea.org) y peregrinación en comunión (www.peregrinea.org). Ojalá por algún sitio alcance de nuevo la fuerza y nosotros la disfrutemos. ¡Bismilah!

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Pureza

 

En ese lugar donde anidan silenciosos los fuegos y se citan las mayores pruebas; en ese punto tan a menudo intocable; en esos órganos en los que la Creación ha concentrado tanto y tan irrefrenable deseo, ha colocado también la simiente, el futuro. Ha depositado la garantía del mañana, la perpetuidad de la especie. Sin amorosa cópula no hay porvenir, ni Plan, ni Trama divina. Somos al fin y al cabo para empujar esa Vida de la que nada sabemos.

¿Cómo trascender el deseo, cómo gobernar plenamente el cuerpo y a la vez traer sollozo, milagro, nuevas y benditas almas probatorias al mundo…? Seguimos desnudos y desarmados ante un “pathos” tozudo. Dominar ese deseo en pleno furor antes de que balbucee, debe ser algo de la santidad. ¿Cómo ser esa entera pureza, cómo arrancar el dolor insoportable de la mácula y a la vez contribuir a que perdure el linaje y la condición humana?

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Cacos

Las puertas siempre abiertas tienen su precio. La libertad y la confianza en la humanidad también. En los pueblos pequeños lo hemos venido pagando a gusto. A veces sin embargo llega abultada factura de repente; a veces cuesta asumir que alguien haga mal a otro con tanta ligereza, que le prive sin razón mayor de herramientas y materiales que le son de gran utilidad. Es entonces cuando se hace imprescindible recordar que libremente hemos asumido venir a un mundo de muy dispares evoluciones en el que es “natural” que ocurran estas cosas. Es preciso recordar que hemos decidido encarnar en un escenario en las que proliferan almas que recién inician recorrido de desarrollo humano.

El recuerdo habrá de ser acompañado por el desapego de las cosas materiales. En nuestro caso el robo ha consistido en material de cocina, de escritorio, iluminación, focos, proyectores y otros enseres (bancos, mesa plegable…), en su inmensa mayoría útiles que nos servían para el Foro Espiritual de Estella (www.foroespiritual.org) y el campamento que en breve iniciamos (www.pirinea.org).

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Pescado

He de tomar conciencia de todo lo que el hermano del mar bravo me regala. He de imaginar la belleza, la sutilidad de su nado por el océano inmenso antes de llevármelo a la boca. Lo menos que puedo hacer es detenerme ante el plato, recordarle cuando surcaba libre los mares sin que nadie le cercenara el camino, sin que la luz de ningún sol golpeara en sus escamas. Lo menos que puedo hacer es un silencio antes de hacerlo trizas y tragármelo. Esbozo una oración, honro su memoria, antes de que pase a formar parte mi cuerpo.

De forma excepcional, estoy comiendo pescado estos días. Agradezco infinitamente al animal que ha muerto para que yo viva, que me ha ofrecido su carne, para que yo gane en fuerza y vitalidad. Lo ingiero despacio y en silencio, pues es la única forma de venerar su sacrificio.

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“Thermomix”

Por más que dicen que lleva altavoces y pantalla incorporada, no me veo compartiendo oración íntima con la famosa “Thermomix”, esbozando mi plegaria antes de desvainar los afilados cuchillos, en compañía de ese motor doméstico que hace furor por toda Europa.

Los robots ya han traspasado muchos umbrales. No es preciso que llamen a la puerta de la cocina. Estamos cocinando en silencio y a fuego lento. En realidad todo en nuestras vidas lo quisiéramos hacer a fuego un poco más lento. Cucharas de duro boj y ollas de más frágil barro en nuestras vidas, viejas recetas que se trasmitan de anciana boca a joven oído. La omnipresente wiffi no tiene por qué acabar con todos nuestros secretos.

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Responsabilidad de la falta de acuerdo

 

67847988_10156561882617379_4013015307336548352_n.jpg¿Quién es el responsable del fracaso en las negociaciones para elegir presidente y formar gobierno? En vez de poner siglas a esta pregunta, podemos poner examen de conciencia, ahondar en la recapitulación en tanto que alma colectiva que también constituimos. No seremos nosotros los que señalemos con el dedo hacia un color determinado, si es caso apuntaremos responsabilidad hacia a nuestro interior colectivo.

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“Complicado” collar

La muy coqueta se engalana para la sencilla y rutinaria ceremonia. Cuando el ascensor aguarda ya en nuestro piso, cuando apenas faltan unos breves minutos para el arranque de la misa, saca del joyero de cuero el temido y complicado collar. Me acerca suplicante ese mismo de gordas cuentas y aciagos recuerdos que tantas veces ha logrado acabar con mi paciencia. Los segundos se aceleran, la religiosa hora de las seis se acerca, pero yo respiro…

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Ola de calor

El frescor no acudió a su cita diaria con la mañana. Ni la oscuridad fue alivio, ni siquiera la noche trajo su debida tregua. Los sueños huyeron también a la vera de alguna astral orilla.

Aquella mañana de temprano estío, nos despertamos pronto y la tierra ardía. Sin descanso en el cuerpo, sin aire en los pulmones, sin rencor en el alma, nos acercamos a un teclado para compartir que algo habíamos hecho mal. Era preciso volver a empezar: Debíamos establecer un vínculo de mayor cuidado y respeto para con la Tierra, nuestra Madre.

El progreso desnortado, la producción y sus gases descontrolados, el expolio y la contaminación debían cesar. El futuro debía ser sobre otra base, para no volver a despertar otro día, sin descanso en el cuerpo, sin aire en los pulmones, sin esperanza en el horizonte… “Amalurra” merecía otro trato. Aún estamos a tiempo de que la suave y fresca brisa acuda a los despertares del mañana. ¡Así sea!

Artaza, Navarra, despertar del 28 de Junio de 2019

GRETA Y CAROLA

Dos valientes, dos ideales, dos iconos planetarios. Gracias hermanas, amigas, compañeras por vuestro testimonio puro, por el Norte señalado.

Nos habéis demostrado que esto ya no va de ideologías, ni intereses partidarios. Todo ello es bien antiguo y quedó atrás. Esto va de unirnos los hombres y mujeres de buena voluntad, más allá de las fronteras de cualquier orden, en torno a los mismos y superiores objetivos de cuidado de la Tierra y cuidado de nuestros hermanos.

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Cuidadora

Dos mundos muy diferentes, dos culturas, dos edades y sin embargo caminan todos los días tomadas del brazo a la orilla del mar. Lo hacen hasta que las piernas de la mayor flojean. No siempre alcanzan el monumento de la paz sobre el acantilado.

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